
Tapia y Toviggino se aseguraron un blindaje clave del interior

En medio de una semana de alta tensión con el Gobierno nacional, y tal como lo adelantó el martes pasado El Búnker, el presidente de la AFA, Claudio "Chiqui" Tapia, consolidó su poder político en Córdoba mediante reuniones estratégicas y un anuncio de un nuevo torneo federal, buscando blindar su gestión frente a las críticas.
Además, Tapia minimizó la salida de River Plate del Comité Ejecutivo y mantuvo un encuentro con el presidente de Talleres, Andrés Fassi, a la vez que fortaleció el respaldo de los clubes del interior y se mostró cercano con el resto de los presidentes de los clubes grandes de Córdoba y con el hombre fuerte de la Liga, Emeterio Farías.
Lejos de la cancha de Instituto, y del asado del sábado al mediodía, Fassi mantuvo una postura pragmática, dialogando con la AFA mientras su figura resulta atractiva para sectores políticos que buscan cambios estructurales en el fútbol argentino.

El titular de Talleres fue hasta el hotel Quórum acompañado de Luis Villalba, el vicepresidente del club de Barrio Jardín y hoy la persona que la entidad tiene en AFA. El Zorro habló casi 45 minutos con ‘Chiqui’ y repasaron el proyecto del estadio de Talleres, además de la intención de Fassi de organizar un congreso del fútbol en el CAR Nucettelli.
Por fuera de las amistades que se conoce tiene Tapia en Córdoba, en la reunión del Consejo Directivo y con la dirigencia de una nutrida cantidad de clubes del interior, Farías fue el hombre de los dardos. ‘Tío Cacho’ fue el encargado de disparar contra Guillermo Tofoni, el empresario al que en la conducción del fútbol responsabilizan por las denuncias en la Justicia.
Farías lo acusó de “mentiroso serial” y le recordó que “dejó varias cuentas” en la provincia de Córdoba.


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