
Tres mujeres, un mismo lugar: nueva denuncia de abuso contra el secretario general de Smata Córdoba
Andy Ferreyra
Una nueva denuncia por abuso sexual pesa sobre Hugo Maximiliano Ponce Gómez, secretario general de Smata Seccional Córdoba. Una empleada del sindicato, de entre 40 y 45 años, habría sido víctima de un hecho ocurrido en la sede gremial ubicada en calle 27 de Abril 663 del centro de la ciudad, el mismo edificio donde en mayo de 2024 se registró el episodio que motivó la primera imputación formal contra el dirigente sindical.
La causa se tramita ante la Fiscalía de Instrucción Especializada en Delitos Contra la Integridad Sexual a cargo de la fiscal Ingrid Vago. Los letrados que representan a la denunciante explicaron que la investigación se encuentra en plena etapa de diligencias probatorias y que el secreto de sumario impide revelar detalles del hecho en sí.
"La denuncia está radicada desde finales del año pasado. Es un abuso sexual dentro de un ámbito laboral, de una persona con cargo jerárquico sobre otra persona que también tiene un cargo jerárquico en la misma institución", precisó la abogada Natalia Isola.
La denuncia, según aclararon los letrados, fue formulada de manera independiente y sin conocimiento previo de las otras causas que pesan sobre Ponce. "Nuestra defendida tomó conocimiento [de las otras denuncias] después", indicaron Luis Licera y Víctor Palma, los abogados que integran el equipo profesional que asiste a la víctima.
Durante el transcurso de esta semana se completarán una serie de diligencias periciales solicitadas por la fiscal.
Un esquema de presión sobre la víctima
Desde que se radicó la denuncia, la mujer habría sido objeto de un sostenido hostigamiento que sus representantes legales describen como un intento deliberado de doblar su voluntad.
"Han surgido distintos actos de hostigamiento hacia nuestra defendida en el ámbito laboral: tanto en forma personal como con bienes personales que le fueron dañados", explicó uno de los defensores. Entre los hechos investigados se cuentan daños a su vehículo, la instalación de cámaras y micrófonos en su lugar de trabajo y el acceso ilegítimo a sus comunicaciones privadas. "Todo con un objetivo: volverla prácticamente loca y que desista y se retire de su fuente de trabajo", afirmaron.
El hostigamiento habría alcanzado además al entorno familiar de la denunciante. La mujer recibió asistencia de la Secretaría de la Mujer y atraviesa, según sus abogados, graves consecuencias en su salud.
Pese a las restricciones judiciales impuestas desde la primera causa -que le prohíben el ingreso al edificio del sindicato y el contacto con las denunciantes-, fuentes cercanas al gremio indicaron que Ponce continúa manejando la conducción de Smata desde locaciones aledañas a la sede.
Un patrón que se repite
Esta nueva presentación judicial se suma a otras dos causas previas que ya involucran al dirigente. En noviembre de 2024, la fiscal Vago formalizó cargos contra Ponce por el delito de abuso sexual simple en perjuicio de otra empleada del sindicato por un hecho ocurrido también en las instalaciones de Smata. Además, existe una denuncia anterior vinculada a una mujer con quien el secretario general tiene un hijo en común.
Según los abogados de la nueva denunciante, habría incluso un antecedente más antiguo, de 2008, radicado en el Polo de la Mujer. "Ya está imputado por dos causas", precisaron los letrados.


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