
El Municipio manda funcionarios al Concejo y la oposición espera con pedidos de informe

Luego que el intendente Daniel Passerini anunciara el viernes pasado la creación de una unidad de control para la noche en Córdoba y con una exigencia muy rigurosa los próximos 90 días para bares y boliches, la oposición se agazapa y espera por el contragolpe.
Entre los funcionarios que irán este martes al Concejo se encuentra Ezequiel Hormaeche, el titular del Ente de Fiscalización y Control. De largo hermetismo desde que se desencadenó el escándalo con el bar Wachitas.
Por su parte, la oposición en el Concejo Deliberante exige crear una comisión investigadora y realizar una auditoría externa por la Universidad Nacional de Córdoba para revisar habilitaciones y excepciones arbitrarias en locales nocturnos, revelando un presunto esquema de recaudación ilegal. Ante las denuncias de extorsión y amenazas mafiosas a funcionarios, el ejecutivo municipal anunció una Unidad Especial de Control, medida considerada insuficiente por los ediles opositores.
Iniciativa impulsada por el arco opositor que integran radicales, juecistas y otros bloques como el PRO.
Según Caffaratti, la intención es determinar si existieron irregularidades en la concesión de permisos, reaperturas de locales clausurados o excepciones otorgadas por la administración municipal.
“Hay que terminar con las excepciones, las reaperturas exprés y las dispensas arbitrarias que ponen en riesgo la vida de los jóvenes cordobeses”, afirmó la jefa del bloque UCR.




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