
Llaryora oficializó el ingreso de Marcos Torres y empuja más al schiarettismo

El gobernador Martín Llaryora volvió a meter un reseteo en el gabinete provincial que le sirven para enviar más mensajes hacia adentro del PJ. En esta ocasión, se confirmó el ingreso del intendente de Alta Gracia, Marcos Torres, al frente del ministerio de Desarrollo Social en lugar de la schiarettista Laura Jure.
Así, el titular del Ejecutivo provincial concreta su segundo movimiento en pocos meses dentro del cordobesismo. El anterior fue antes de fin de año cuando le intervino por arriba la gestión al intendente Daniel Passerini al darle más vuelo al ahora ministro Miguel Siciliano y al secretario de Cultura, Marcelo Rodio.
Con el ingreso de Torres se concreta el primer movimiento de desembarco de alcaldes a la gestión llaryorista y resta el arribo del massista Agustín González, el intendente de Cruz Alta que será nombrado secretario de Seguridad, dentro de la cartera de Juan Pablo Quinteros. Y se especula, también, con la incorporación de intendentes del departamento Río Segundo.
Llaryora decidió enfriar el Partido Cordobés y darle volumen al peronismo dentro de la gestión cuando sabe que más de uno en el interior espera por la ambulancia de los libertarios con el juecismo, mientras descalza la pertenencia partidaria. Tanto dentro del peronismo, como en las filas de la UCR; lo primero preocupa a Llaryora, lo segundo al radical Rodrigo de Loredo al que incomoda el recorrido de los radicales con peluca por el interior.
En tanto, otra inquieta con la situación es la vicegobernadora Myrian Prunotto, aliada dentro del Partido Cordobés y apuntada por el peronismo duro de "pescar en pecera PJ". Si Prunotto logra empujar el desembarco del intendente de Arroyito, Gustavo Benedetti al ministerio de Gobierno que lidera Manuel Calvo para asegurar la salida del radical Orlando Arduh, habrá ganado. De lo contrario, estará en problemas hacia adelante.


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