Por qué Bornoroni no cruzó con más vehemencia la dura semana del PJ, ¿hay pacto?

En el arco opositor a Llaryora hay sorpresa e impacto. Esperaban que los libertarios que tienen línea directa con Casa Rosada cuestionaran con dureza la semana más crítica del cordobesismo y eso no ocurrió. Fue tibio. Las sospechas y los fantasmas de cara al 2027.
Política08 de junio de 2026Gabriel SilvaGabriel Silva
bornoroni mayo botanico

Hace varias semanas, el armador Carlos Caserio le dijo al gobernador bonaerense Axel Kicillof que iba a tener chances de ser presidente siempre y cuando el peronismo cordobés no impulsara a un candidato nacional para partir al PJ. Casi en ese mismo momento, el senador Luis Juez empezó a soltar, en público y en privado, que su respaldo al esquema libertario se sostenía mientras observara que querían ganar la Provincia. Con lo cual, probablemente ambos sospechen lo mismo: que hay un entendimiento entre Milei y Llaryora de cara al 2027.

Y eso, tal vez de alguna manera, se puede haber empezado a plasmar esta misma semana, la más crítica para el PJ que lidera Llaryora por las amplias y hasta probablemente aun inesperadas consecuencias políticas del caso Agostina. La adolescente de 14 años que fue asesinada y donde uno de los acusados, Claudio Barrelier, pertenecía al empleo público municipal, además de ser parte de la militancia del aliado que tiene el llaryorismo en el mundo sindical, Ricardo Moreno.  

La crítica liviana, tibia del máximo referente libertario en Córdoba como es Gabriel Bornoroni aumentó las dudas y agitó fantasmas de pacto con miras al año próximo. Sobre todo, porque Juez sigue de cerca el discurso de ‘Toto’ Caputo cuando dice que a los mandatarios provinciales hay que darles algo y porque, fundamentalmente, el senador también conoce de acuerdos que ya empezaron con gobernadores en los que se negocian las intendencias capitalinas. Y Córdoba podría no ser la excepción.

El propio Bornoroni le reconoció a los juecistas hace unos días que la crítica libertaria al peronismo por este caso había sido mucho más suave que la del Frente Cívico. Por más que Juez insista dentro de su mesa chica con eso de que “no hay que sorprenderse porque ellos son así, raros”, en el seno del armado esa liviandad repercutió.

Más aún porque la agenda del libertario cordobés esta semana estuvo puesta en llevar intendentes a una reunión con Diego Santilli y en seguir haciendo videos de su plataforma de denuncias. Totalmente out of context, como le gusta decir a uno de los referentes que tiene el radicalismo cordobés.

De hecho, tanto en lo mediático como en los resortes que tienen en cada ámbito, lo del juecismo y el radicalismo fue más directo. Al hueso. Agitaron la conversación en los medios, pero también Juez y De Loredo empujaron la discusión por el jury a los fiscales en la Unicameral y la salida de Moreno del Concejo. Casi con seguridad la eyección del polémico dirigente es una consecuencia estricta de esa presión. Por más que el PJ diga otra cosa, hasta el jueves a la mañana en el Concejo no sabían si se resolvía con licencia, expulsión o renuncia.

Ambos, además, tanto Juez como De Loredo saben que los índices de desconocimiento en las encuestas para Bornoroni siguen altos. Incluso, el radical hasta se regodea con eso, y saben dentro de su armado que el libertario promedia un 40% de desconocimiento. Eso, a menos de un año de la elección provincial y con un Gobierno nacional también complicado, es mucho.

Tal vez algo de eso hayan hablado De Loredo y ‘Lule’ Menem el lunes pasado en Casa Rosada, lo que le dio “otra pompa y otro marco” al encuentro dicen en el entorno del exdiputado. “Hablaron de estar todos juntos, el tema sigue siendo cómo”, dijo una fuente.

Igual, las dudas siguen.

Por lo que no es extraño que crean que se puede dar un acuerdo para que el exgobernador Juan Schiaretti integre una ingeniería con el solo objetivo de volver a romper el voto PJ y perjudicar a Kicillof o a cualquier otro peronista para asegurar la continuidad de este modelo.

Un dato que sirve para entender a modo de conclusión: en el momento más álgido de la discusión y la mediatización del caso Agostina, con canales porteños de transmisiones por horas, los llamados a las gerencias y a los principales referentes libertarios ligados de manera editorial a varios medios salieron de Planta Baja.

Más Leidos
Suscríbete al newsletter para recibir periódicamente las novedades en tu email