Como con transporte y residuos, Passerini también falló con ‘naranjitas’

O mintió. El intendente dijo hace dos meses en el Concejo que “el espacio público es de la gente” y que iba a replicar el modelo de estacionamiento del Parque Sarmiento en otros puntos. Nada de eso va a ocurrir con la ordenanza que se aprueba el jueves.
Política10 de mayo de 2026Gabriel SilvaGabriel Silva
passerini pretto concejo

¿El intendente Daniel Passerini mintió? Si no es eso, por lo menos el indicio de lo que se sancionará el jueves en el Concejo Deliberante marcará de manera evidente que omitió información con el tema naranjitas. Hace poco más de dos meses, cuando acudió al Concejo Deliberante para la apertura de sesiones, Passerini dijo que “el espacio público es de la gente” que “nadie en nombre de nadie iba a hacer uso del espacio público” y que lo demostrado con el Parque Sarmiento se iba a replicar en otros puntos porque “queremos avanzar”, dijo el pasado 1° de marzo.

Bueno, evidentemente la sensación es otra. Passerini perdió contra los naranjitas, si es que en algún momento los quiso enfrentar, cedió ante la Iglesia y la presión de las cooperativas, y por más que ahora les cambie el color de naranja a marrón, la calle seguirá siendo sinónimo de extorsión.

Porque en la ordenanza que se aprobará el jueves en el Concejo, entre los varios puntos oscuros tiene uno que es central: la franja horaria. Que los “constatadores” terminen su horario laboral a las 20 quiere decir que los concejales no entendieron absolutamente nada sobre los recitales, espectáculos deportivos y reuniones gastronómicas que son a la noche. ¿Cómo van a hacer ahí? ¿A quién se va a denunciar? ¿Cómo?

El otro error grosero es creer que la solución está en el empadronamiento en las cooperativas. Entre las ocho que hay actuales -algunas flojas de papeles, por cierto- acumulan entre 350 y 380 naranjitas registrados; si a esto se le suma que son casi 1500 que lo hacen en la ilegalidad y querrán ser cooperativizados ese número se irá por encima de los 850. No alcanzan las manzanas, las cuadras. Cuáles van a ser esos lugares, es otra duda.

Como dijo un concejal que rechaza la iniciativa: “ya no les da un plan, les dan una cuadra”.

Que incluso se agrava si en su rol de constatadores, y en medio de la fiebre por los chalecos que tuvieron las gestiones del peronismo en la Ciudad, no se debe pensar también en el crecimiento de ese estado paralelo que es el Municipio.

Más aún porque con el esquema actual, 300 cuadras son del SEM y 100 de los naranjitas. Pero, con la ordenanza y el crecimiento de los cooperativizados, casi con seguridad se superará las 500 cuadras y habrá barrios que hoy no pagan estacionamiento que deberán comenzar a hacerlo.

El avance está en que no manejen dinero los chalecos marrones; aunque también es real que el rol de la cooperativa como intermediario encarecerá el servicio y está contemplado en el aumento del estacionamiento medido que se refleja en la ordenanza.

La de Passerini es una gestión que se queda a mitad de camino. Pasó con el transporte, y un servicio que está parchado, sin licitar; ocurrirá casi seguramente con los residuos y sucede de manera nítida con los naranjitas. Se quedaron a mitad de camino; el hombre que sin la mochila de una necesaria reelección podría haber gestionado con esa autonomía, eligió quedarse en el gris. A mitad de camino.

 

Más Leidos
Suscríbete al newsletter para recibir periódicamente las novedades en tu email