#InfoBlindada: todavía sin oficina, Arduh recibe dirigentes en los bares

El radical todavía no tiene oficina en la Defensoría y deambula por los bares. Además, las reiteradas visitas a la 'Planta Baja' de un edificio en Colón al 5000; y la lealtad de Gvozdenovich a Ferrer. 
#InfoBlindada18 de abril de 2026 El Búnker
arduh despacho

El movimiento de placas que se produjo en el ministerio de Gobierno que conduce Manuel Calvo hace varias semanas todavía tiene repercusiones. Por ejemplo, con la salida del radical Orlando Arduh para un arribo del exlegislador a la Defensoría del Pueblo, terreno que trata de controlar Carlos Galoppo, hombre de San Francisco al igual que el gobernador Martín Llaryora, y fundamentalmente el ministro, Daniel Pastore. Lo curioso de todo esto es el detalle con el que se encontró un correligionario que vino del interior y quiso reunirse con Arduh en su flamante despacho. “Todavía no tengo oficina, te tengo que recibir en un bar. Decime cuál te queda cómodo”, fue la respuesta que le habría dado el histórico Arduh a este dirigente hace unos días. Sorprendido, el hombre no tuvo otra que elegir el bar y darse cita en el lugar para aprovechar el viaje. Lo llamativo, y la duda con la que el radical de tierra adentro se volvió para sus pagos: ¿Por qué no tendrá oficina todavía Arduh? ¿No era que Calvo lo había mandado empoderado a la Defensoría para raspar a Galoppo? ¿Será que no están limadas las diferencias en El Panal sobre el rol de Arduh en la Defensoría? Todas preguntas con las que se fue y compartió con otros radicales este humilde militante del interior.

 

El contundente ‘no hay plata’ de Llaryora a tres intendentes top

Se sabe, la fuerte decisión en torno a la caja que impulsó el gobernador Martín Llaryora tuvo impacto en la administración pública y alcanza con verlo en la cara de algunos ministros. Sin embargo, dicen que es peor la cara con la que se fueron tres intendentes de peso del interior provincial después de una reunión hace unos días en El Panal. A la Casa de Gobierno acudieron Damián ‘Peta’ Bernarte, Guillermo De Rivas y Eduardo Accastello, intendentes de San Francisco, Río Cuarto y Villa María, tres de las ciudades más grandes que controla el peronismo en la provincia. Y a los tres, la frase de Llaryora fue “muchachos, no hay un mango. Hay que arreglarse con esto”. De ahí, la reestructuración en el gabinete que anunció esta misma semana el propio De Rivas. Pero hay peronistas que hicieron un análisis bastante sencillo: “con ‘el Peta’ no habrá problema, demasiado lo bancaron; a De Rivas le están haciendo una obra tremenda como la de la circunvalación. El tema y la duda de siempre es Accastello. ¿Quién te garantiza que ese tipo no se enoja y se te da vuelta? ¿O se le ocurre armarte una candidatura a vice atrás de Natalia en el 2027? Con Accastello hay que tener cuidado siempre, no es un tipo de fiar”, dijo un viejo conocedor de las mañas dentro del peronismo del interior.

 

Planta Baja, ‘Pablito’ y el piso de avenida Colón

Los movimientos en el mundo de las finanzas, los negocios y la economía dentro de esa siempre compleja relación que tiene la política con el sector privado empieza a hablar de un domicilio: una oficina en avenida Colón al 5000. No son pocos los que, con picardía, dicen que el portero de ‘Planta Baja’ es el que te lleva al lugar indicado sin que eso signifique que no tengas que subirte al ascensor; aunque los ruidos con la política son cada vez más visibles. Incluso, para los que están dentro del peronismo a nivel provincial y con preocupación miran los ruidos que hacen algunas relaciones. Por eso, una persona con conocimientos de lo que ocurre se animó a decir que hay otro operador dando vueltas en el esquema del llaryorismo y cuyas iniciales son JPO, un viejo conocedor de cómo debe ser la convivencia entre el sector privado y el Estado, sin que esto signifique prolijidad. Frente a esto, un hombre con info disparó: “¡cómo será el quilombo que tienen que llamar a Pablito!”. Y otro, en la mesa, le sumó un dato curioso: “lo loco es que le toque ordenar el quilombo de una gestión en cuyo gabinete está el tipo que lo denunció y le embargó el sueldo hace unos años…”. Las vueltas de la vida.

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La lealtad de Gvozdenovich a Ferrer

Esta semana se conoció la propuesta del radical Marcos Ferrer para que toda la oposición confluya en una gran interna y de ahí se defina quién es el rival de Llaryora en el 2027. La propuesta dio vueltas, el silencio de Juez y Bornoroni en ese sentido se sostiene, pero se sabe que ninguno de los dos piensa que esa deba ser la salida. Al margen de esa definición, hay radicales que tomaron a bien el anuncio de Ferrer, pero no por la propuesta en sí; sino porque lo ven como un gesto de acercamiento entre el intendente de Río Tercero y Rodrigo de Loredo. Se habla poco del tema, pero entre ambos hubo en los últimos meses un distanciamiento y cuentan en la Legislatura que hubo un factor importante. Cuando se lanzó desde el deloredismo puro la idea de que fuera Matías Gvozdenovich el nuevo presidente de la UCR provincial, dicen que la reacción del exintendente de Arias al entorno del exdiputado nacional fue “primero hablen con Marcos”. “Que Rodrigo vuelva a hablar con Marcos. Yo llegué a esta banca porque Marcos puso mi nombre en la lista”, dijo Gvozdenovich, lo que cayó muy bien en Río Tercero.

 

Caserio, del fracaso de Alberto a ‘descubridor’ de Axel

Resulta curioso para muchos como la dirigencia política se reconvierte cada cuatro años. Cambia la piel, se sacude el polvo y hace como que ‘aquí no ha pasado nada’. Algo de eso ven en Punilla con el exsenador Carlos Caserio y también varios lugares del interior provincial. Por eso lo que disparó un peronista de la Vieja Guardia hace unos días sobre el ex hombre del Banco Nación. “Resulta que el que nos llevó al fracaso por promocionar a Alberto Fernández, ahora nos dice que Kicillof es bueno. Nos vendió un paquete en el 2019, después se hizo el boludo, y ahora nos quiere enchufar otro paquete más. No hay caso, a algunos les da para mucho la cara, y sobre todo el cuero”, dijo un histórico muy enojado con el rol de armador del gobernador bonaerense que ostenta actualmente Caserio.

 

Llaryora y Quinteros en Ricky Martin

La escala con recital de Ricky Martin en Córdoba el domingo pasado fue uno de los temas en el arranque de la semana. Y aquí hubo un par de perlitas que merecen su espacio en la InfoBlindada de El Búnker. La primera lo tuvo como protagonista al ministro de Seguridad, Juan Pablo Quinteros, que cuentan se sonrojó cuando las mujeres en las primeras filas le gritaban, mientras otras lo miraban con cara de pocos amigos y le cuestionaban el outfit -look, para los más 50- de fajina. “Le gritaban y hacía carita. Se debe haber creído que él era Ricky Martin”, dijo una fan enojada. Pero el otro punto de la noche en el Kempes fue la presencia con foto casi ‘robada’ del gobernador Martín Llaryora con el artista. Si bien hubo una foto oficial en la que Llaryora le entregó un poncho al artista y ‘Carli’ Jiménez subió eso a sus redes, pero ‘cortando’ la imagen del gobernador, existió otra que se viralizó en una de las historias del hijo de La Mona y productor que trajo al boricua a Córdoba. Allí se lo ve al gobernador sonriente y esto en algunos sectores no cayó bien. Sobre todo, en los docentes que viralizaron la imagen en el comienzo de la semana y aguardan cómo se destraba la paritaria que, por ahora, viene complicada.

Llaryora Ricky Martin
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