
El hilo rojo que conecta a Bullrich con Juez y que, ¿puede complicar otros objetivos?
Gabriel Silva
Hay un hilo rojo que conecta la realidad de dos jugadores que tendrán una semana clave: Patricia Bullrich y Luis Juez. Lo de los próximos días por la discusión que tendrán en el Senado la Ley de Tierras, el proyecto que permitirá a los extranjeros la compra de territorio sin límites en nuestro país.
Iniciativa que, en pleno Mundial y a horas del histórico partido de Argentina frente a Inglaterra debió ser reprogramado para el próximo jueves y que ahora, con el Mundial atrás, deriva en la duda acerca de qué puede pasar con el proyecto. Bullrich atada a la necesidad de, no sólo aportar su voto, sino también juntarlos porque fue la orden de Karina.
Juez, ya casi sin margen. La cuenta regresiva para el escenario electoral arrancó y sabe que no cuenta con mucho radio de acción para apostar a consignas en las que se pueda excusar a la hora de no aportar su voto como ocurrió en otras circunstancias. Con lo cual, está encerrado: apoyando pagará un costo; si no lo hace, también.
Pero, además, el conector entre los senadores va más allá de lo que hacen desde la Cámara alta y sus pasados con varias camisetas. Hay distintos puntos en común que unen a los senadores de diálogo fluido en el Congreso, de percepciones similares acerca de cómo el Gobierno de los Milei maneja las crisis -pasó, por ejemplo, con el caso Adorni- y de un futuro con una baraja amplia.
Casi para jugar donde quieran. ¿Será tan así?
Esta semana, Bullrich volvió a amagar con la pelea por la Ciudad de Buenos Aires, estrategia que tiene pendiente a Jorge Macri, obligado por Karina a una pelea con su primo Mauricio para que La Libertad Avanza no ponga un candidato. Aunque, cierto es que con un clima más tranquilo para el menos conocido de los Macri una vez estallada la crisis de Adorni.
En caso de no ser la retadora para esa pelea, Bullrich también quiere anotarse en la fórmula presidencial para el 2027; un marco en el que Karina ni piensa. Si se supera el riesgo Villarruel, el segundo mandato del Javo será verticalidad pura. Desde la campaña. Y Bullrich no reúne esos atributos de lealtad.
Casi en la misma situación se encuentra su compañero de bloque, Juez. El cordobés coquetea con distintas canastas, pero restará saber hasta dónde puede tirar de la cuerda con la serie de antecedentes que tiene. Así como para De Loredo el costo de ruptura 2023 fue grande; para Juez el del 2015 también.
Casualmente con actores en Casa Rosada que a eso lo tienen bien presente.
Igual, le gusta agitar un regreso a la intendencia como premio mayor, más si en esa contienda está su ex aliado, Juan Pablo Quinteros y frente a un contexto que con cualquier gobernador lo puede dejar en carrera para la pelea 2031. De pelearse con gobernadores desde el Palacio 6 Julio hizo la base de su carrera.
Repetir en el Senado no parece ser el plan de Karina, como ya lo contó El Búnker. Y lo de un lugar en la fórmula provincial detrás de Bornoroni está por verse. No está descartado, aunque restan varios filtros.
Lo que sí parece imposible es que Juez sea el dueño de la candidatura a gobernador si los libertarios realmente quieren ganar Córdoba. En esa estrategia suena con más fuerza Bornoroni.
Y la duda, tanto para Bullrich como para Juez es si un escenario que consideren desfavorable los llevaría a romper como lo marcan sus frondosos antecedentes. Por algo, es el interrogante que también observan aquellos con los que comparten el día a día.


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