
La curiosa conexión entre la visita papal y la chance de votar… ¿en Semana Santa?
Gabriel Silva
En un par de semanas estaremos de lleno metidos en la visita del papa León XIV; arribo de alto contenido religioso y al que lógicamente se le suma un ingrediente político que no se limita únicamente a la visita de un jefe de Estado a la provincia. Sino que, para muchos servirá como un mojón, una especie de ‘km-0’ de la campaña electoral 2027 en la que el gobernador Martín Llaryora buscará la reelección y el arco opositor, con un acuerdo todavía incierto, tratará de terminar con los más de 25 años de peronismo en Córdoba.
Dentro de esa competencia, donde el oficialismo tiene mejores cartas en la baraja que van desde la facultad de definir la fecha de la elección hasta la capacidad de entender que ata su futuro como espacio político a una sola candidatura -la de Llaryora-; el cordobesismo también empieza a subir y bajar el ecualizador del Panal pensando en dos casilleros importantes: candidato a la vicegobernación y el nombre para suceder al intendente Daniel Passerini.
Lo de la fecha, cada vez hay menos dudas sobre la intención de Llaryora de votar en el primer cuatrimestre del año por varios motivos. Como son separar el calendario electoral local del nacional, condicionar a los intendentes a la hora de pegar o no la elección y fundamentalmente agarrar a una oposición que todavía se muestra atomizada. La sensación entre agosto pasado y este arranque de octubre no es muy distinta a lo que contó El Búnker: las diferencias entre Bornoroni, Juez y De Loredo se mantienen.
Y resulta complejo entender que haya acuerdo rápidamente en el verano. Escenario en el que el peronismo se frota las manos. Tal vez, con un peligroso exceso de confianza.
Ahora bien, el dato sobresaliente de la semana es la intención de Llaryora de convencer a Passerini para una elección capitalina en mayo. Repetir la estrategia del 2023 de votar pegados Provincia y Municipio -en aquel momento fue en junio y julio- y volver a especular con un fin de semana largo para alguna de las dos. ¿Se votará el Domingo de Pascua?
Es el último fin de semana de marzo y tiene, además, el feriado del 24 de Marzo justo algunos días antes. La conexión entre la visita del papa y la Semana Santa 2027 es una curiosidad por demás particular.
La carrera por la intendencia
En tanto, la competencia por el casillero a la intendencia ya muestra nitidez en algunos jugadores. Todo parece indicar que los ministros Miguel Siciliano y Juan Pablo Quinteros aventajan al resto. Entre ambos y el resto hay un diferencial, según reconocen desde El Panal con números en la mano; y asoma como para terciar entre ambos el funcionario municipal, el viguista Héctor ‘Pichi’ Campana, aunque no cuenta con un aval explícito de Llaryora y se parece más a un empuje de la senadora en la Ciudad.
En el sicilianismo hay un grado de entusiasmo por el reclamo de un candidato peronista para suceder a Passerini y se toman de los discursos en la seccional 10ª del jueves pasado. Incluso con el actual intendente hablando de una continuidad peronista.
Cerca de Quinteros lanzan que no está lanzado a ninguna carrera. “Él está comprometido con la gestión y en lo que le pida Llaryora. No está pensando en el 2027”.
A los dos, la visita del papa les dará una visibilidad aún mayor que los dos argumentarán con gestión. De todas maneras, los gestos del Panal a ambos con la vocería de la visita del Sumo pontífice marca el final del 2026 y habrá que ver qué depara el arranque del 2027.
Más atrás, dentro del Panal reconocen que hay un lote en el que vienen el titular de Cultura, Marcelo Rodio; y la vicegobernadora Myrian Prunotto. Y le siguen más abajo otros dirigentes de la capital cordobesa con pertenencia a distintos sectores del PJ que buscan una continuidad en los armados.
¿Se votará todo junto en una Semana Santa electoral?


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