
De Loredo, al poder de la UCR con una ofrenda de triunfo a Milei que hizo ruido

El súper martes de la UCR pondrá a Rodrigo de Loredo al frente de un desafío tan importante como vital de cara al 2027 electoral: construir un liderazgo. Ser quien conduzca a todo el radicalismo, no a una parte; y conciliar con quienes fueron sus rivales en la interna para que la UCR desarrolle un músculo que genere expectativa electoral.
En esa construcción, lo que sucederá este martes con la asunción de las nuevas autoridades marcará el destino en los próximos meses. Primero, con ese fortalecimiento hacia adentro; segundo, una contención que impida que el partido se siga rompiendo.
Por ello, la expectativa con lo que diga en su discurso de asunción el legislador provincial, Matías Gvozdenovich, el nuevo presidente provincial y los anuncios en torno a modificaciones en la Carta Orgánica que endurezcan las sanciones. “Si empiezan tienen que ir contra todos. No únicamente con los que se fueron al peronismo: están los que se fueron con los libertarios, con los del PRO, los que rompieron en otras elecciones. Contra todos”, dijo un radical.
En este marco, lo que dijo De Loredo el sábado en Voz y Voto: “Yo le puedo dar al Gobierno nacional un triunfo de más de 55 puntos que le va a ayudar en la reelección nacional”.
Frase que, en algunos sectores del radicalismo cordobés no cayó bien. “Cuando una conducción, aún antes sumir, corre desesperada a los medios a ofrecer ‘un triunfo de 55 puntos’ a un proyecto ajeno, el mensaje para los radicales es devastador”, difundieron en un comunicado.
En tanto, hoy en el streaming de La Voz estuvo el senador Luis Juez y habló de vanidad acerca de la frase de De Loredo. Esta noche, a horas de asumir la presidencia del partido, el legislador provincial Matías Gvozdenovich salió a responderle: “Querido Luis, el planteo de Rodrigo no es de él, es de "nosotros", y es lo más alejado de la soberbia precisamente, sostenemos que tenemos que estar unidos y definir o por encuestas o por interna, porque el objetivo final es ganar. Lo más natural sería una interna que ordene, se puede hacer, solo hay que tener voluntad, como se hace en cualquier democracia del mundo. Y si no se puede, encuestas. Es por ahí, sin chicanas entre nosotros”.


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